Un Día De Ruido

El fin de semana pasado durante el domingo y lunes festivo se llevó a cabo la segunda versión del Día Del Ruido en la Media Torta. Por diversas razones, sólo pudimos estar presentes en el primer día del evento. Subiendo por la jimenez, camino al Tortazo Punk, se veían las perchas de la gente que también se dirigía al mismo lugar. En el eje ambiental se acomodaban o permanecían pequeños parches de punkeros, charlando con pola y cigarro en mano, haciendo tiempo para no entrar tan temprano. Algunos con cara de ebrios, y la voz enredada caminaban y comenzaban a subir las dos o tres cuadras que tocaba hasta encontrar las rejas que delimitaban el concierto. La misma historia de siempre, señoras que le guardan a uno las correas, la sombrilla y lo que no dejan entrar. Dos filtros con una requisa afortunadamente no tan rigurosa y luego para adentro. Como en el 2013 el lugar no estaba totalmente lleno y no lo iba a estar en todo el día. El primer día de ruido comenzó temprano como al medio día con la banda A Raiz Del Odio, para luego seguir con Lupus y Vaselina, el primer invitado internacional. Un pogo no tan grande se acomodaba y surgía como podía en frente de la tarima, unas veces siendo más animado que otras, pero como en todo concierto de punk, constante. Yo me acomodé como en el centro de la media torta, hacia adelante todo el mundo y hacia atrás mío, apenas algunas cabezas distribuidas en pequeños grupos en todo el lugar. Se subió a tocar Salidos De La Cripta, con sus oscuros sonidos, y el ambiente parecía tranquilo. Mientras tanto la gente seguía llegando, se percibían algunos olores a hierba y la gente sacaba botellas de chicha empacadas en bolsas negras que ni idea cómo demonios pudieron entrar, para brindar con el parche. Un escenario al que eventos como Rock Al Parque, ya nos tienen familiarizados. Después de Salidos de la Cripta se subió al escenario Terror Skin. Mientras se acomodaban y alistaban el sonido, uno de los vocalistas animaba a su parche con distintas frases. En algún momento, se mencionó algo relacionado con el proceso de paz. Al lado mío, recientemente se había acomodado un parche de punkies que acababa de llegar. Uno de ellos al escuchar los comentarios sobre la paz, gritó algo como “Su paz no es mi paz, izquierda fascista.” Varios volteamos a mirar para ver de dónde venían los gritos y algunos se miraron entre sí con extrañeza. Miré al escenario y eché un vistazo al público en general. Dirigí mi mirada de nuevo a la derecha, que era donde estaba el parche que había mencionado, y ahora, de un momento a otro un grupo de skins y punks, se estaba dando golpes. Tuvo que intervenir la policía y miembros de la organización para detener el asunto. La cosa no duraría más de 5 minutos, pero imagino que todos se llevaron sus buenos golpes. Los organizadores hablaban en el micrófono diciéndole a la gente que iban a cancelar el evento si no se dejaban de dar en la jeta. Sin embargo ya los ánimos estaban calientes. Los punkeros se hicieron en otro lado, pero ya olía a que iba a haber algún mierdero. Terror Skin seguía tocando. Luego de un tiempo, siguiendo con la mirada a algunos miembros del parche skin, se fueron a buscar a los punks de los comentarios y acompañándolos hicieron que salieran del evento. Sin embargo, por lo que pude percibir desde mi lugar, a la salida como que de nuevo hubo golpes. Mucha gente bajó y la policía tuvo que salir de su comodidad para de nuevo intervenir. Después todo pareció regresar a la calma y el concierto continuó. Tocó Sin Pudor, y luego la banda que más quería ver: Policarpa Y Sus Viciosas. Lo más interesante en un evento donde como muchas veces ocurre, el sonido no estaba tan bien ajustado, fue la presentación de estas viejas. Subieron al escenario acompañadas de la hermana de Rosa Elvira Celi, quien fue víctima de lo que ellas denominan “feminicidio” y también de una de las Madres De Soacha. Las invitadas hablaron en conmovedores discursos sobre lo sucedido y animaron a la gente a luchar en contra casos impunes como éstos, patrocinados por el estado y los agentes de control. Entre la presentación de Las Policarpas, hubo pequeño actos teatrales y se arrojaron pétalos de rosas. Como siempre movieron el parche con sus buenas letras y su presentación estuvo inclinada a la temática de la mujer, invitando a levantarse contra las injusticias y a “dejarse de pegar por huevonadas”. Después de las policarpas, salí entre el público para abrirme, huyéndole a cualquier mierdero que se pudiera formar al final del evento. Mientras salía, uno de los organizadores hablaba y le reclamaba al parche diciéndoles: “porque la famosa escena punk solo viene a conciertos gratis, y cuando la gente organiza conciertos y hace un esfuerzo por traer bandas nadie es capaz de pagar una hijueputa boleta.” Una reflexión con la que estoy bastante de acuerdo porque no sólo sucede en la escena punk y que me pareció buena para cerrar mi día de ruido.

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