TRIUNFOS ROBADOS

Por: Hernando Monsalve

En estos días que casi todos estábamos pendientes de que pasaba con la selección, y después del "triunfo" que representa la clasificación al mundial, me puse a pensar en toda la situación y esta es la opinión que me salio al respecto.

Antes del partido en los medios se reiteran horas de “análisis” y notas sobre todo lo que rodea el circo futbolístico, qué comieron los jugadores, el cubrimiento en el aeropuerto, el hotel, los hinchas que fueron, el desplazamiento del hotel al estadio, lo que dijo la ex amante de un ex jugador de la selección, los chismes de la alineación, la entrevista a la mamá, la tía, la hermanita y al amigo de la infancia de alguno de los jugadores, el gesto a la cámara, la confirmación de la alineación… horas y horas… en varios canales, emisoras y páginas web... es absurdo. En las calles todos con la camiseta puesta y en redes sociales todos esperanzados y felices en la previa, todos en salones de clase, oficinas y talleres esperando que safen sus cadenas por el dia para correr como dementes para ver el partido.

durante el partido el narrador fastidioso, el comentarista de lo obvio que parece padecer de diarrea verbal, el “profe” que no sabe ni hablar y el ayudante que está en la cancha, que la verdad, yo podría hacer un mejor trabajo desde mi casa. Al final la derrota. Ahora redes y medios critican con tristeza y odio, salen los seguidores del ciclismo a sacar pecho por la victoria de Urán en la Milán torino y uno que otro de los que sigue el patinaje habla de otro mundial ganado (¿Si se enteró?) y a decir que esos son nuestros deportes y que el fútbol nunca nos ha dado triunfos. Todos tristes y sin fe esperando el siguiente partido, eso sí, borrachos.

Para el otro partido la misma rutina antes mencionada pero ahora la victoria, bueno… empate que sirve… y ahora periodistas y gente de a pie celebran y agradecen al tecnico, a los jugadores y a sus deidades la clasificación y “VAMOS PARA RUSIA”... Hay quienes se paran a cantar el himno cuya letra no me representa y derraman lágrimas de emoción y orgullo… Pero… ¿que putas celebramos?... por qué la victoria deportiva, y específicamente en el fútbol genera tanto éxtasis y descontrol, ¿cual fue el triunfo?... ¿qué ganamos?... un equipo ganó un juego, los 11 o 14 que participaron, igual los ciclistas y patinadores que ganan solos, por su esfuerzo, disciplina y dedicación. Lo único que nos une a ellos es haber sido paridos dentro de las mismas fronteras… ¿Eso es lo que celebramos?... ¿haber nacido en el mismo país de unas personas que sí triunfaron?... ¿Por eso las innumerables polas, guaros y rones?... ¿Por eso la felicidad?.

Estamos tan adoctrinados que ya ni siquiera intentamos triunfar sino que proyectamos esa posibilidad en algunos que nos representan con los colores de la bandera en sus ropas, nos sentimos cercanos a ellos a través de pantallas que hacen parecer que los conocemos y que podemos nombrarlos por su apodo y criticarlos o felicitarlos como si nos estuvieran escuchando, nos validamos con horas viendo programas, tweets y posts, ajenos y propios.

Estamos todos felices, las borracheras el otro año están aseguradas y serán épicas, la sensación de triunfo no nos la quita nadie, ni el hecho de saber que es todo una mentira me quita la cara de ponqué. La misión fue cumplida, estamos en el mundial, Los campesinos de Tumaco están un poco más olvidados, igual que Odebrecht, Saludcoop, Reficar, Agro ingreso seguro, Interbolsa, isagen, la reforma tributaria, foncolpuertos...la corrupción importa un poco menos, hijos de puta los de la FAR… triunfamos