¿Es el tatuaje el único medio para vivir de la gráfica?

Por: Fabián Ávila

“Diseño disponible”, “agendando citas para el próximo més”, “cicatrizado”, “gracias por la confianza”, entre otras, son las frases que veo pasar cada vez con mayor frecuencia en facebook o instagram, acompañando fotos de tatuajes o diseños para tatuar. Es demasiado evidente que cada día aparecen más tatuadores o personas dispuestas a hacerlo. Entre las personas que conozco ya no es raro que salga una nueva diciendo que lo está haciendo o que va a comenzar a hacerlo.

Lo que me parece interesante es ver que son personas cuyo plan o proyecto de vida no inició siendo el del tatuaje. Me refiero a que son grafiteros, diseñadores, artistas plásticos, ilustradores o demás personas que trabajan con la gráfica. Entre este grupo también llama la atención que hay muchos graduados en estas áreas, es decir, gente que invirtió 5 o más años de su vida en el estudio de un grupo de conocimientos ¿Por qué de un momento a otro deciden de alguna forma descartar su primer camino para tomar otro? Reconozco que es probable que entre este grupo de personas el interés haya estado desde antes y que la falta de acceso a la información y a los espacios, o la falta de seguridad, hayan sido el obstáculo que los llevó a no hacerlo desde un principio. Por otro lado me da la impresión que es una respuesta a la temida pregunta que nos aqueja sobretodo con más insistencia después de los 25: ¿Y yo de qué voy a vivir?

Si bien el tatuaje es una forma de aplicar la gráfica (dibujos, ilustraciones, diseños, letras, ect.), pareciera que fuera la única. Por lo menos la que le permite a uno vivir sin ser un empleado más que tiene que someterse a las injusticias de un sistema social como el actual o sin ser aquella persona "de contactos" que está detrás del gran doctor o de la transnacional para que le paguen por la suyo. Pero esto, más que una respuesta, para mi es un indicador que me genera algo de preocupación. Se ratifica la creencia popular entre padres y abuelos. De entrada es un: “Bueno, el diseño y el arte son una chimba pero no dan para vivir.” Porque un creativo vive de que los otros reconozcan y muestren aprecio, con dinero, por su trabajo.

¿A lo bien es imposible vivir de la gráfica sin ser tatuador? Me resisto a pensar que es cierto. Pero tristemente la realidad es que hay un problema cultural bastante grande al respecto. He conocido la situación de primera mano ya que con este proyecto he estado involucrado en esto de generar recursos con la cultura y la verdad es que la gente no paga por asistir a un evento, no compra una pieza original de un artista o diseñador, es más, ni siquiera está dispuesta a ir a una exposición, a una charla o a un conversatorio, si no hay venta de pola o un espacio para fumar hierba libremente.

Y me refiero específicamente a los espacios alternativos, donde hay piezas y covers accesibles. Porque como todos saben hay otra esfera de la creatividad que mueve millones y millones de pesos, pero que es el lugar donde una señora de vestido y tacones compra una pieza no por su gusto o atracción por ella, sino porque es el artista que está de moda, o es lo que más adelante le puede generar algún dinero de más. Muchas veces he pensado al respecto y para mi nunca será lo mismo que un parcero, un compañero o algún mansito o nenita como yo (que tenga cosas en común conmigo), compre una pieza mía porque de verdad le trame o que una señora de 60 bien arreglada y con gafas oscuras venga con sus montones de dinero a comprar algo sólo porque es lo que está pegando, o porque así le sugirió su asesor o amiga de confianza.

La cosa es tan grave que hay gente que se marea por pagar $1000 por una calca, incluso he escuchado de gente que regatea stickers de $500. Y ante esto lo único que uno puede ver es que el panorama está bien oscuro. Lo paila es ver que la misma gente que espera vivir de su trabajo creativo no apoya el de los demás. ¿Es tan importante que queden lucas para el moño, la pola y la farra de cada semana? ¿La vida es así de mierda como para que no sea posible evitar la evasión de la realidad por una semana por apoyar un parcero que hace música, diseña o hace algo con sus manos? O peor ¿a lo bien a nadie le interesa el arte y el diseño? Parece incomprensible.

Quiero que quede claro que con esto no quiero sermonear a los que han escogido el camino del tatuaje por gusto o por supervivencia, ya que incluso es muy probable que haya más demanda que oferta. Soy consciente de que no hay nada más valioso que poder generar las lucas para comida, vestido y techo haciendo algo que a uno le gusta o lo hace feliz. Más bien, quiero llamar la atención sobre esta triste situación. Si no hay apoyo entre nosotros mismos jamás habrá contracultura. Seguiremos siendo el mismo grupo de muchachos aislados que llaman la atención con sus vestimentas, se reúnen ocasionalmente, se drogan y se emborrachan, se quejan y denuncian pero NO GENERAN CAMBIOS NI CULTURA.