¿Basura?

Por: Psiquis Dorada

Hace unos años en un paseo estaba yo nadando en el mar y junto a mi pasó flotando un pañal. Seguí observando alrededor y vi bolsas y botellas de plástico y me dije y me repetí ¿qué carajos está pasando?, ¿qué estamos haciendo humanidad?. Ésta situación generó una angustia que aún siento en el pecho y en la mente.

Muchas horas de mis días se van en tratar de responderme: ¿Por qué si hace ya más de 50 años se sabe que estamos afectando considerablemente el agua, el aire, la tierra, a nosotros mismos, muchas cosas funcionan igual?

Pienso en los días que siguen pasando, en la cantidad de consumidores que somos y en el  continuo sacar la basura en los días programados, todos felices porque ya no hay más basura en la casa o en los alrededores, y me pregunto: ¿estamos seguros que nos deshicimos de la basura? ¿a qué le llamamos basura?

Observo que en la mayoría de casos se saca como basura una cantidad de materiales que pueden ser reutilizados, reciclados o alimento para el suelo, así que en realidad los desechos son muy pocos. Muy pocos. Sí, es cierto que esa “basura” ya no está en nuestras casas, para fortuna de unos cuantos neuróticos. Pero pasa algo más preocupante, esa “basura” está en un gran espacio donde hace mucho mucho tiempo se acumulan miles de miles de bolsas grandes, llenas de pequeñas bolsas, más otras bolsitas, unas con tintas tóxicas u otras tóxicas por sí solas, todas juagadas en lixiviados. Ahora existe una gran montaña de diferentes materiales que aún es y ocupa un espacio. Sí, ese mismo que ocupaba en casa, a las afueras de la ciudad, entre montañas verdes, bajo el cielo con nubes, muy cerca de nuestros muy contaminados rio. (En marzo de este año el espectador mencionó el grave problema de los lixiviados en Doña Juana) Y pasa que este lugar ya no da mas abasto, toca ubicar otro gran hueco entremontañas para continuar ocultando nuestros errores. En verdad ¿aún pensamos que nos deshacemos de nuestras “basuras”?

Sé que hay gente trabajando en el cuidado de las aguas, en la creación de transportes amables con el aire y en la protección de especies animales, pero necesitamos que este gesto de bienestar hacia el planeta sea adoptado por todos y cada uno de los que respiramos éste aire.

Me pregunto si la mayoría está ciega o se hacen los ciegos ante esto que claramente afecta nuestro cuerpo, egoístamente hablando porque aquí se afecta TODO. Me impacta que se sigue publicitando el automóvil a gasolina como un logro de progreso y estatus social, el shampoo y el tinte que le hacen esto y lo otro al pelo como bienestar, belleza y amor propio, la crema para la piel, mejor para cada parte del cuerpo, como algo imprescindible para la existencia, el lavaloza que es más que el otro, el detergente que deja la ropa impecable, la crema dental que blanquea el color natural de los dientes. Claro, todo lo anterior debidamente empacado en algo plástico, tal vez con un poco de cartón y entregado dentro de otro plástico y les repito, de nuevo todo esto termina entre pastales, dentro del estómago de muchas especies animales, en el agua y en el aire, o sea en la tierr. Y sí recuerdan que de la tierra nacen la mayoría de nuestros alimentos ¿cierto? Y que nos alimentamos con varios de esas especies animales ¿cierto?…

¿Con qué estamos alimentando nuestro cuerpo en realidad? ¿Con ego?, ¿con vanidades impuestas?, ¿con el negocio de uno?, ¿con basura?... ¿A qué nos estamos exponiendo y a qué exponemos al mundo haciendo uso de eso que nos muestran como común, normal, de siempre? ¿Qué nos está pasando? ¿A que le estamos dando la prioridad? ¿De verdad la presión del sistema nos va ganando la batalla del sano bienestar, de la tranquilidad, del amor a nosotros mismos y por supuesto nuestro hogar, la tierra?

Entre todos podemos seguir presionando a las empresas y a los pequeños emprendedores para que busquen otros materiales de empaque e ingredientes que nos sean perjudiciales para nuestros cuerpos y para la tierra. Podemos evaluarnos y reflexionar sobre nuestro papel en este proceso y siempre proponernos aportar. Podemos asumir esta vida, el planeta y nuestros cuerpos como algo muy enserio que no da espera. Aquí las acciones son ya, son el ahora y el presente porque los que estamos expuestos somos nosotros y los muchos que vienen.