Diez Cero Uno Graffiti Respect - Bogotá 2016

Por: Fabián Ávila

Se puede decir, salvo unas pequeñas excepciones como el bombing de Ospen antes de acabar el año, que 2016 fue un periodo en cierta manera pasivo. Esto no porque no hubiera graffiti nuevo cada día, sino porque a grandes rasgos se mantuvo lo que venía atrás desde 2015 y algo antes: un buen bombing, buenos spots y nuevos nombres que refrescan en cierta manera la vuelta. Pero ahora lo que falta no son bombers, ni spots, ni estilos, porque la ciudad está rebosante y de todo lo anterior hay bastante. Si lo viéramos en una gráfica  podríamos decir que estamos en un momento de estabilidad, después de un gran aumento, tanto en cantidad y calidad, que se mostró en el transcurso de los últimos 10 años.

Pero si de todo hay tanto y la cosa anda como estable, ¿de dónde podríamos sacar un graffitero o un parche para destacar entre los demás? Personalmente creo que la cosa ya no va por el lado de la cantidad ni de la calidad. Prefiero inclinarme a la propuesta y su contundencia. Así no suene tan bien creo que incluso al concepto. Esa característica que me permite meter la mano y sacar algunos nombres entre la gran masa de graffiteros que hay en esta ciudad. (Creo que no es necesario pero por si las moscas aclaro que aquí sólo hablamos de Graffiti Writing). Característica que pudimos ver por ejemplo en el bombing de Dwel en 2015 con sus “WE” y su clara paleta de color; o en la gran actividad de CRUDO quien mientras pintaba se centró en hacer bloques y usar sólo negro y blanco; característica que se ve por ejemplo en el sucinto, único y gran estilo de CECS; entre otros (¿muy?) pocos.

Es por eso que la selección de un escritor o grupo a quien mostrarle todo nuestro respeto durante el 2016 fue algo complicada y por eso mismo demorada. Pero cómo lo mencioné antes, la única alternativa para poder realizar la tarea fue centrarse en la propuesta y para nosotros la más interesante durante el año (no precisamente por las piezas hechas durante el ese periodo), que viene desde antes, fue la de 90’S Crew. Un parche que desde nuestro punto de vista ha sido uno de los más destacados en los últimos tiempos.

Las razones:

 

LOS PUENTES

Pocos son los escritores que se centran en un sólo tipo de spot para hacer lo suyo. La mayoría pareciera que pintara donde fuera. Y en los puentes lo más memorable es lo de Saks y Stope años atrás, el resto sólo espera el vinilo gris para caerle encima. Pero los 90’s si se han tomado la cosa en serio. Los manes tienen una predilección hacia estas estructuras. La autopista norte, la Av. Boyacá, la  Av. 68, la carrera 30 incluyen entre sus recorridos algunos puentes con vinilos noventeros que se despliegan según la superficie lo permita.


 

FORMATO

Una de las características del graffiti de los 90’s es el gran formato. Los manes en buena manera se han dedicado a hacer bloques y como mencionamos cuando hablamos de ellos en el especial Bogotá Bombing Squad, esta es una de sus facetas más interesantes. A parte de Crudo, ellos son casi los únicos que han invertido gran parte de su tiempo y su trabajo en el uso del rodillo y el vinilo, lo que les ha permitido en repetidas ocasiones hacer piezas en gran escala, que como ya todos sabemos tienen un gran peso dentro del writing aquí y en donde sea.  

Diez Cero Uno Graffiti Respect 2016

ALL CITY

Estos manes sí que se han recorrido Bogotá haciendo graffiti. Ya sea en avenidas principales o entre barrios en algunos muros escondidos, pero ya no es inesperado poderse encontrar con sus números en cualquier parte de la ciudad. Últimamente ha aparecido más de su trabajo en forma de sticker en distintos semáforos y se puede decir que es igual de potente. Básicamente el graffiti de los 90’s se puede encontrar en todos los puntos de la ciudad.

Autopista Norte x Cll. 153

Por todo lo anterior, todo nuestro respecto 90's Crew!